“坐月子” o cómo torturar durante un mes a una mujer que acaba de ser madre.

¿Sabéis de qué se trata? Tema polémico cuanto menos.

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El otro día, cuando fuimos a Carrefour, vimos este libro y me acordé de que era una parte de la cultura china que no os habíamos contado y, creedme, es digna de mención. Creo que vais a alucinar y vais a decir WTF! ¿Qué narices les pasa a los chinos en esa cabecita?

Os explico rápidamente de qué va: si quedarte embarazada, estar 9 meses con el bombo y dar a luz a un bebé no fuera suficiente, las mujeres chinas tienen que sufrir el Yuezi (Una especie de tortura milenaria que sus antepasados les han dejado de herencia, que combina la no-higiene con una dieta horrorosa, inmovilidad absoluta y mil torturas más que os iré contando) Aunque todo del tirón puede resultar un poco desagradable…

Yo sigo en shock con el tema y, de verdad, que no sé por dónde empezar con tanta tortura, supongo que tener un bebé no es moco de pavo pero complicarse la vida de esta manera es puro placer, está clarísimo.

Todo empieza, lógicamente, el día que pares, todo se para, el tiempo sobre todo y pasas a convertirte en la mejor madre del mundo de hace 500 años. Para poder serlo, debes ser capaz de renovar tu energía y mantener tu cuerpo delgado y esbelto, no sea que con haber tenido un hijo, perdamos esa figura esquelética que tanto nos gusta. El cuidado del bebé y todo eso, pueden hacerlo otras personas, de hecho, deben hacerlo otras personas, puesto que tú deberás entregarte a tu cuerpo en “cuerpo y alma”, nunca mejor dicho.

Se dice, se comenta, que lo que hagas durante el mes siguiente a dar a la luz, repercutirá en tu salud toda la vida, vamos que si no te has tomado el té adecuado, cuando seas vieja terminarás con artrosis…No por la humedad o mil cosas más, no, sino por no haber hecho algo mal durante este dichoso mes.

Y os preguntaréis ¿pero dónde está el problema? ¡Aún no has comentado de qué va la tortura! Cierto, pero es que debéis estar preparados para leer todo lo que sigue a este párrafo, no es contenido para adultos, pero sí puede dañar vuestra sensibilidad. 🙂

Voy a empezar enumerando las cosas que se pueden hacer durante el Yuezi:

– Descansar.

– Dormir.

– Estar en casa.

– Que otros limpien la casa, cuiden a tu bebé y cocinen por ti.

– Que te cuiden, en exceso quizás, pero que te cuiden.

– Escuchar la radio.

– Hablar (poco).

– Hacer dieta china, que implica comer multitud de cosas asquerosas, hierbas medicinales y beber té todo el día.

– Tener a tu suegra o a tu madre contigo 24/7. ¡Menuda suerte!

Y ahora viene TODO lo que NO puedes hacer durante el Yuezi (vais a flipar):

– Ver la TV, leer, usar el móvil (ni para jugar, leer las noticias o llamar a nadie).

– Hablar por teléfono.

– Salir a la calle. Ésto está totalmente prohibido.

– Comer cuando te apetezca y lo que te apetezca.

– Coger a tu bebé en brazos, acunarlo, sacarlo de paseo.

– DUCHARTE, LAVARTE EL PELO, LAVARTE LAS MANOS, LOS DIENTES O CUALQUIER ACCIÓN QUE IMPLIQUE HIGIENE O AGUA.

– Tener sexo con tu pareja, esto se restringe más, durante los 100 días siguientes al parto. 100 días, por Dios…

– Tomar cosas frías.

– Comer fruta  O_O

– Hacer ejercicio o coger peso.

– Tomar grasas o azúcares (durante los 6 meses siguientes al parto).

– ¡¡¡¡¡¡RECIBIR VISITAS!!!!!

–  Hacerle fotos a tu bebé.

– Llorar o discutir. Estresarte.

– Hacer cariñitos a tu bebé (porque si muestras mucho afecto y apego a tu hijo, un espíritu llegará y se lo llevará. De verdad, NO es broma).

– Y por supuesto, no coger frío. Nada de aire acondicionado, ventiladores o abanicos. La madre SIEMPRE ha de mantenerse caliente, ya sea agosto a 40ºC y haga un calor de morirse en casa.

Y ahora van mis preguntas: ¿no es una verdadera tortura? ¿No es peor el Yuezi que dar a luz? ¿No están mazo de locas las chinas? Si a alguna (o a todas) habéis respondido que sí, es que no estoy loca. ¡Bien!

Las razones por las que lo hacen son muy claras, mantenerse esbeltas toda la vida, aunque por propia experiencia sé que desde la llegada de McDonald’s a China, sus cuerpecitos ya no son lo que eran.

Pero…¿ Y dónde está el afecto? ¿Disfrutar de TU bebé o el primer día de paseo, enseñárselo a tus amigos y familiares y todo eso que debe hacerse cuando tienes un hijo?  Y sobre todo, ¿qué es eso de no tener sexo durante más de 3 meses? ¿nos hemos vuelto locos?

En fin, que como veréis, China puede estar muy avanzada económicamente, pero como siempre decimos Afura y yo, a su sociedad les quedan muchos años para llegar a ser una sociedad civilizada y avanzada.

¡Por cierto! Mientras buscaba información del tema, he encontrado este post sobre una China en Madrid y su versión light del famoso Yuezi: http://blogs.elpais.com/mamas-papas/2011/09/echale-jengibre-al-puerperio.html (Tiene algún comentario gracioso).

¡Hasta la próxima! 🙂 🙂

Peliculones

Hoy nos tocaba hacer una visita al Carrefour (que en Shenyang hay!!!) y pasando por la sección de pelis nos hemos encontrado con dos obras maestras. No son chinas pero no puedo evitar la tentación de compartir tanta grandeza en solo dos DVD. La primera ha sido un ataque con las defensas bajas que me ha hecho descojonarme en mitad del pasillo.

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La segunda ha llegado cuando pensaba que no había nada que lo superara.

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He de decir que yo me he tragado exitazos como Megapiraña o Megashark vs Gigant Octopus pero creo que estas dos son fieles candidatos a desbancarlas. Esperare a caer en la locura antes de verlas y comentarlo.

Bonus Track:

Al final hemos encontrado una que llevarnos a casa (hacía años que no “compraba” una película). Véase el “Jadeo” del lateral. Supongo que es porque el personaje corre mucho en la peli.

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Una de tramites

Mudarse de casa en cualquier lugar tiene tramites insalvables: buscar casa, buscar universidad/escuela, explorar el vecindario, etc. En China además tienes que enterarte como se pagan el agua/gas/luz porque en cada sitio es de su padre y de su madre (yo en Hohhot pagaba con una tarjeta prepago y aquí…aún ni idea). Los que no te esperas, o al menos yo no me los esperaba, son los trámites que te caen cuando te mudas de provincia. ¿De provincia? Si, de provincia. China es una (grande y libre! XD) pero a veces se comporta como varios países unidos. Aquí dos ejemplos:

Banco: Para venir a China nos hicimos una cuenta en el banco más grande del mundo, ICBC. Que casualidad, es chino. Nos hicimos cuenta en el porque era el único banco chino que existía en España (de hecho solo tiene una oficina que está en Madrid) y para temas de tipo de cambio nos era muy conveniente. Me quedé sorprendido cuando me dijeron que ellos forman parte del mismo ICBC que hay en China pero que esencialmente tienen 0 relación con ellos. Es decir, no comparten la base de datos y no pueden hacerte gestiones que no sean las de la propia oficina de Madrid. Pero bueno, a nosotros el tipo de cambio nos venía muy bien así que arreglamos el tinglado haciéndonos otra cuenta en ICBC China a la llegada a Hohhot. ¿Por que? Fácil, por un lado tener cuenta aquí te permite hacer cosas como pagar por Internet (que eso aquí es como respirar) y por otro porque si la tarjeta de ICBC España se daña…estás muerto. Hasta aquí todo normal hasta que nos fuimos de viaje a Xian y al sacar de un cajero (también ICBC) sale una pantallita diciendo

(montón de cosas que no entiendo) comisión de 2元 (montón de cosas que no entiendo)

WTF? Pero si es el mismo banco! Total que al volver a Hohhot fuimos a la oficina para cagarnos en sus familiares y nos dijeron sorprendidos ¿en tu país no es así? Resulta que aquí salir de la provincia es como salir del continente…con razón son tan pueblerinos a veces. Por tanto, en vistas a mudarse de provincia, nos tocó cerrar una cuenta en Hohhot y abrir otra aquí. Por descontado tuvimos un corrillo de gente viendo que hacían dos guiris en un banco chino abriendo una cuenta. Si algún día os toca hacerlo, no olvidéis de pedir que os den esto

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Esencialmente es un dispositivo para codificar un numero y que te permite pagar por Internet. Te tienen que explicar como usarlo así que si vais sin saber un poco de chino estáis follados.

Teléfono: La telefonía en China está aun más monopolizada que en España, solo hay dos compañías China Mobile (中国移动) y China Unicom (中国联通). Por suerte es infinitamente más barato que en España. Un mes normal, sin tarifas de datos, puedes gastarte 20元(2€ y poco) si no eres de vivir colgado al teléfono. Los mensajes por ejemplo nos salen como a 0.1-0.2元(unos 2 céntimos de €). Sin embargo, pasa como con el banco, llamar a otra provincia es como llamar a otro país. Por poner un ejemplo, con la tarifa que tengo actual me sale la llamada a 0.2元 el minuto dentro de la provincia y a 0.7元 fuera de la provincia. Así que, de nuevo, toca hacerse número nuevo al mudarse de ciudad. Cuando llegué me llamo la atención que aquí se estilaran tanto los móviles multitarjeta. Ahora es obvio el por qué.

Ya que había que cambiar de numero decidimos ver si podíamos tenerlo con Internet, así que armados de valor nos plantamos en la primera tienda que pillamos.

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La primera cosa que te llama la atención es que te sueltan ¿que número quieres? Yo hace infinito que no cambio de número en España pero no me suena que nadie me haya contado que puede elegir el número. Aquí, sin embargo, no solo es lo estandar sino que diferentes números tienen diferentes precios. Si os fijáis en la foto de arriba podéis ver que algunos números tienen un +20 o +30 que viene siendo lo que te vale de más comprar ese número. Como ya dije en otro post los chinos juegan mucho con la pronunciación de los números así que siempre mejor pagar un poco más por el número “Soy-un-tio-cojonudo” que escatimar y acabar con “me-lo-monto-con-mi-madre”. Yo conocía esto antes de ir a comprar la tarjeta así que pensaba que no iba a tener grandes sorpresas pero…wooong! en China no hay día sin surrealismo. El jaque al rey me lo hizo la mujer de la siguiente forma:

Un servidor-> Entonces, la tarifa con Internet ¿por cuanto me sale?
Dependienta-> Pues te sale a 15元 al mes incluyendo 130SMS y 30MB de datos. 10元 más si quieres ver los números que te llaman.
Un servidor-> Eing? Me puede repetir eso último que creo que no lo he entendido bien (véase que la conversación era en chino)
Dependienta-> Si claro. Si pagas 10元 puedes ver los números que te llaman.
Un servidor-> Pero…¿eso no pasa siempre? ¿Quieres decir que con la tarifa básica si me llama mi mujer no me sale que es ella?
Dependienta-> Exacto, y si la llamas tu tampoco le sale a ella tu número.
Un servidor-> Tampoco!! Entonces esa tarifa es genial para hacer bromas por teléfono.
Dependienta-> (Cara de no verle la lógica).

Y así señores es como te soplan 10元 más jejej. Por último viene la fase que más me gusta que yo la llamo “En mi casa jugamos así”.

Un servidor-> Vale, quiero esta tarifa.
Dependienta-> Por 5元 más…
Un servidor-> No lo quiero, me vale esa.
Dependienta-> Pero si además…
Un servidor-> No lo quiero, me vale esa.
Dependienta-> Si está muy bien porque…
Un servidor-> En mi país es de mala educación insistir a un cliente que ha dicho que no.
Dependienta-> Ok + cara de sentirlo en el alma.

Ahora ya sabéis dos trámites que os toca comeros con una mudanza. Que no os pille por sorpresa! Hasta luego pringuis!

Tortura china

Si alguno de los que no habéis pisado este bendito país pensáis que conocéis el concepto “quemar una canción” que sepáis que no tenéis ni idea. La siguiente canción que os pongo la he escuchado más veces en un mes que La Macarena, La Bomba y “Dale más gasolina” juntas en toda mi vida.

La canción dice dice algo así como “Espero que tengas fortuna” pero yo solo entiendo “Sufre!!!!Escuchala otra vez y sufreeeeeee!!!”. Por descontado, cuando dicen “fortuna” quieren decir pasta gansa que es fuel de esta gente.

Hasta luego mongüis!!

Pasado un año en China, hemos decidido movernos a una ciudad más grande/civilizada y continuar la andadura mandarina, como mínimo, unos meses más. Como es altamente probable que no pisemos tierras Hohhoteñas never-ever, me parecía educado escribir un post sobre un espécimen único que habita esos lares: Los Mongoles

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Como ya he comentado alguna vez Hohhot (呼和浩特) es la capital de Mongolia Interior(内蒙古). Aunque el nombre lleve a despiste Mongolia Interior es una provincia de China (como si por ejemplo nos diera por llamar Marruecos Interior a Andalucía). Esta provincia norteña colinda con Mongolia (a la cual llaman “Mongolia Exterior”) y Rusia aunque principalmente con la primera. Aunque es una zona 100% China la influencia mongola es abrumadora. Para empezar todo esta doblado al mongol (tradicional) y probablemente más del 90% de estudiantes extranjeros sean de Mongolia Exterior. Esto, que puede parecer obvio por la proximidad, deja de serlo tanto cuando te cuentan que la población total de Mongolia Exterior son alrededor de 3 millones de habitantes…wtf? Cabe destacar que el paso del tiempo ha dado lugar a dos tipos de mongoles:

Mengzu (蒙族) o chinos de raza mongola: Los Mengzu son el resultado de mezclar chinos con mongoles. Dados los problemas dimensionales, yo deduzco que la mayoría saldrán de -hombre mongol + mujer china- porque no creo que los chinos sepan gestionarse con una mongola XD. La mayoría de los Mengzu habla mongol y usa el alfabeto tradicional que viene siendo algo así como árabe girado.

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Son en general más normales que los Hanzu (汉族 raza mayoritaria china) y comparten más cosas con Occidente que estos últimos, seguramente influenciados por sus orígenes semimongoles. Son una minoría china y como todas las minorías tienen sus pros y sus contras. Pros: pueden tener 2 hijos, Contras: los Han los tienen discriminados y sus posibilidades de promoción en el estado son reducidas. Otra ventaja que tienen es que sus mujeres son más guapas y algunas hasta tienen tetas, cosa que aquí es como tener un Jaguar.

Mongoles pura cepa: Estos mongoles, que son los venidos de Mongolia Exterior se caracterizan por ser mas burros que un arado. Si habéis visto/leído Juego de Tronos son una copia de los Dothraki. Son gente acostumbrada a pasar inviernos a -40 grados de tal forma que pueden andar por la calle a -20 grados en chaquetita (no, no es una exageración). Se parecen a los españoles en eso de que ir a clase es secundario e irónicamente tienen el equivalente nuestro de “mañana, mañana” que suena algo así como “margas, margas”. Su idioma, al parecer, es casi igual que el que se usa en Mongolia Interior salvo porque en algún momento de la historia decidieron cambiar su alfabeto al cirílico.

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Comen con cuchillo y tenedor, cosa que los chinos no alcanzan a entender. Una vez estuve en una conversación con chinos y mongoles en la que un chino decía “Nosotros usamos palillos. Los japoneses usan palillos. Los coreanos usan palillos. ¿Por que vosotros sois tan raros?”

Los Mengzu y los mongoles tienen diferencias pero lo que más tienen, de lejos, es similitudes. Les gusta fumar y levantar el codo una barbaridad (a los rusos les mola, a los chinos les mola, a ellos no les quedaba otra que molarles también) y zumbarse los unos a los otros cuando ya van chuzos. Los locales mongoles en Hohhot son conocidos porque antes o después hay una pelea. Otra cosa que gira alrededor de la vida de un mongol son las estepas. Sus ancestros vivían en las estepas (donde no os imagináis que frío hace) en unas cabañas llamadas Yurtas (蒙古包) y, de hecho, creo que no existe ninguna canción mongola que no hable de estepas o, en su defecto, caballos.


El instrumento del último vídeo se llama Morin Khuur (en mongol) o 马头琴 (en chino) y significa algo así como “violín de cabeza de caballo”. Otra cosa que les chifla y por la que les quiero mucho es comer carne. Los mongoles siguen mi filosofía de “la hierba para las vacas y los conejos” y se ponen tibios a carne de cordero. En particular son aficionados al HotPot (火锅) del cual dicen fue creado por los soldados mongoles que usaban sus cascos como olla.

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Aunque de religión tienen un popurri curioso entre musulmanes, cristianos y budistas, hay alguien que esta por encima de Alá, Cristo y Buda…Genghis Khan. No exagero cuando digo que lo contemplan como a un dios. De hecho, cuando fuimos a ver el Mausoleo de Genghis Khan asistimos a una ceremonia donde un monje cantaba y nos hacía beber vino para honrar su nombre.

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Una de las cosas que más voy a echar de menos va a ser escuchar gente hablando en mongol. Si algún día os da por el sado el mongol es vuestro idioma. Es difícil de describirlo pero el mongol suena algo así como si a una persona a la que se le ha metido un hueso de pollo en la garganta le pellizcas un testículo. Cuenta la leyenda que hay gente que ha acabado en el hospital intentando pronunciar mongol. Aunque siendo una canción la pronunciación cambiar bastante, os dejo un vídeoclip mongol subtitulado literalmente con el que nos pasamos unas buenas risas.

Ahora toca empezar una nueva etapa en Shenyang donde sus guiris son coreanos en lugar de mongoles. Ya os contaremos de que pie calzan!!

De cómo nos mudamos y otras torturas chinas

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Después de mucho esperar, llegó el momento, nos mudábamos de Hohhot a Shenyang, pero qué alegría más grande, madre…

La elección de esta ciudad no fue algo precipitado, estuvimos dándole vueltas al mapa de China más de dos meses, de norte a sur, de este a oeste, pero al final nos quedamos con unas poquitas y de ellas salió Shenyang. Como no queríamos cometer el mismo error que con Hohhot, una vez elegida, teníamos que visitarla y nada, allí nos plantamos a mediados de noviembre para ver qué sensación nos daba la ciudad, la universidad y la gente. Todos superaron el examen 😉

La ciudad es enorme, está aquí y aunque hace un frío de narices, tiene todo lo que un guiri necesita: Starbuck’s, Dunkin Donuts, Ikea, Carrefour, Tesco, Walmart, H&M !Ay¡ Cómo me gusta que esa lista sea interminable 😉 Y cosas tan tontas como poder andar por la acera sin que te atropelle un coche o que la gente y los coches respeten los semáforos. Me gusta y mucho, poder cruzar la calle sin morir en el intento.

La Universidad pues hay que decirlo, es vieja y está bastante poco cuidada, pero la facultad de lenguas para extranjeros, es nueva y muy molona. Y hasta tiene calefacción y ventanas nuevas, ¡todo un lujo! Jaja!

La gente parece gente normal, gente de ciudad no de pueblo y con un mínimo (mínimo chino, claro) de educación. Hablan con un acento extraño, como que estuviesen cantando, pero la mayoría parecen majetes y menos enfadados con el mundo que en Hohhot.

Pues eso, os contaba que nos mudamos, pero claro, no sin antes montar un buen jaleo para ello porque, seamos sinceros, mucho Shenyang, mucho ya hablo un poco de Chino, pero seguimos estando en China y seguimos siendo guiris. Así que en Shenyang nos plantamos, con 10 días de plazo para hacerlo todo. Somos así de chulos pero, al menos, esta vez ya nos conocíamos el proceso:

– Buscar piso: lo primero de todo era tener un piso donde poder registrarnos y sobre todo, dejar los maletones de ropa que nos habíamos traído. Había que aprovechar el viaje.  Como teníamos que hacerlo con ayuda china, decidimos “contratar” a una agencia inmobiliaria para que nos ayudase. Yo había estado mirando pisos por internet como dos meses y creía que todo iba a ser facilísimo, había miles de pisos, siempre los mismos y súper baratos. Pero cuando llegamos a la agencia todo fue otro cantar. Nos habían preparado tres pisos para que viéramos: el primero, enano, sin cocina, frío a morir y la casera con una cara de borde que no podía con ella y encima caro. Nada, descartado al primer vistazo. El segundo estaba algo mejor,pero aún así era una mierda y demasiado caro. Y el tercero, para nuestra sorpresa, parecía una casa normal. Fue muy gracioso cuando entramos porque el hombre andaba en pijama, con el calefactor puesto y la telenovela de turno. Así a primera vista todo parecía en orden, hasta que entramos al baño, bueno, o no baño, lo que fuese aquello…Era un lugar húmedo, oscuro, pero sobre todo, era un lugar sin ducha. ¿Cómo que sin ducha? diréis, sí, sí, sin ducha, sin bañera, sin lugar para ducharse, ni siquiera para lavarse, sólo había una taza del váter y muchos tubos. Cuando le preguntamos al hombre que dónde estaba la ducha, nos dijo que no había porque en la casa entera no tenía agua caliente. Es decir, que o el hombre no se duchaba o, por lo menos, no lo hacía en su casa. Como podréis suponer, los de la agencia nos vieron la cara que pusimos al recibir la “noticia” y se miraron desesperados al darse cuenta de que no nos había gustado ninguno. Suponemos que pensarán que somos unos tipos muy raros, pero, simplemente, es que no somos chinos. Somos guiris XD.

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Ellos habían puesto todos sus esfuerzos en que la casa estuviera lo más cerca de la universidad posible, pero sin prestar atención a los detalles. Así que les dijimos que preferíamos que fuera algo más lejos, pero que tuviera lo básico. Volvimos a su oficina y tras buscar nosotros mismos en su base de datos, tuvimos otros dos pisos más que ver ese día,  no podíamos terminar el día sin tener piso,  íbamos justos de tiempo para hacer la visa. Al final, el último que vimos fue el que más nos gustó, íbamos sin ninguna esperanza, el hombre por teléfono había dicho que el piso estaba hecho un desastre y si estaba hecho un desastre para ellos, no quiero imaginar para nosotros. Había que mirar el piso con otros ojos, con el visor después-de-limpiar y hacerse-un-viaje-por-IKEA, mirándolo así, nos decidimos y lo alquilamos. Eso sí, antes de entrar el casero debía llevarse toda su mierda y limpiarlo a fondo, porque sino, menudo palizón…

– Después de tener el piso, en un día, teníamos que hacer multitud de trámites: Ir a la Universidad a que nos dieran los papeles para pedir el visado de estudiantes, pagar las tasas, ir a registrarnos a la comisaría y, a ser posible, ir a la oficina encargada de los visados. Casi lo logramos, si no hubiera sido porque las funcionarias de la comisaría, ese día tenían ganas de tocar las narices. No se les ocurrió otra cosa que preguntarnos que cómo habíamos llegado a Shenyang, que teníamos que enseñarles el billete de avión o el de tren o algo. En ese momento nos quedamos flipando porque, obviamente, en China puedes moverte libremente de un lado a otro sin problemas, y como si vas andando, pero se ve que eso no les valía. Después de ponernos más nerviosos que nada (porque sin una prueba de cómo habíamos llegado no pensaban mover un dedo para que nos registrásemos) y rebuscar y rebuscar, encontré en mi bolso, arrugada y medio rota la tarjeta de embarque de Pekín a Shenyang. Uff, menos mal, porque me veía allí poniendo cara de pena toda la tarde. Lo malo es que después de tanto sufrimiento, por problemas informáticos, nos hicieron volver al día siguiente, pero por fin lo conseguimos, ya éramos unos habitantes más de la ciudad.

– Lo que quedaba era lo más fácil, volver a la universidad para que nos dieran los documentos necesarios para poder renovar el visado e ir a la oficina encargada de los visados para extranjeros. Esto fue pan comido, no sin aguantar unas cuantas preguntas incómodas y petición de papeles extra, pero como somos la mar de previsores, no nos faltaba nada. Ya estaba todo hecho, sólo había que esperar una semana y recoger el pasaporte con el visado nuevo. Ya nos podíamos ir a casa, a nuestra nueva casa.

¿Casa o zafarrancho de combate? Más bien lo segundo, nuestro querido casero había “limpiado” y recogido todo al estilo chino, es decir, que tenía más mierda que el rabo de mil vacas y nos íbamos a pegar una buena paliza. Resumiendo, empleamos una semana entera limpiando, colocando ropa, yendo a Ikea, montando cosas, volviendo a limpiar, volviendo a ir a Ikea…y para entonces, ya parecía un hogar!

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La pena es que cuando ya era nuestra nueva casa, la teníamos que abandonar, teníamos planeado un viaje a Harbin  y vuelta a Hohhot a por más cosas….ah y a cerrar asuntos, nos quedaba hablar con la casera, vender muebles y empaquetar todo.

Pasamos 10 días en Hohhot entre comidas de despedida, cenas de despedida, visitas a correos, montando cajas, haciendo maletas y sobre todo, con muchísimas ganas de volver a Shenyang, ¡qué pronto se acostumbra uno a un colchón bueno!

Pero claro, teníamos que volver a casa y no habíamos contado con el Año Nuevo Chino, ese festival que pone todo patas arriba unos 15 días antes de que empiece y convierte el país en un caos, si puede ser más, claro. Cuando fuimos a comprar el billete de tren, una semana antes de la fecha, no había ninguno de los que nos convenían, así que tuvimos que cogernos uno al mediodía y sólo con un asiento, el otro, tendría que ir de pie. ¿De pie en un tren de alta velocidad? Sí, aunque la megafonía diga lo contrario. Es Año Nuevo, todo está permitido 😦

Y así, entre la marea de chinos que tan poco nos gusta, nos plantamos en Pekín:  No podíamos creernos la gente que había por todas partes y aún quedaba una semana entera para el año nuevo, con razón te dicen que no viajes en esas fechas. Cuando llegamos a la estación de tren de Pekín nos quedamos en shock. No funcionaba ni una sola escalera mecánica, había 2000 chinos alrededor y nosotros llevábamos dos maletones de 20 y 30kg cada uno. ¿Cómo íbamos a salir a la superficie? Sufriendo y mucho. No me acuerdo mucho de la escalada, sólo sé, que la gente estaba desesperada porque estuviese bloqueando el paso y que, casi cuando estaba ya arriba, un chico vino y me ayudó. Me faltaba el aire y estaba enfadada, de eso sí me acuerdo.

Pero…¡Ya habíamos llegado a la estación! Con buscar la puerta y esperar tranquilamente sentados estaba todo hecho. ¡INGENUOS! Creo que nos lo gritaron desde alguna parte 😛 Cuando entramos a la sala desde la que salía el tren flipamos, pero…¿de dónde narices salía tanta gente? ¿Por qué llevaban tanto equipaje? Ahora entendía por qué no había más que un billete para ese día, había comenzado la vuelta a casa por Navidad china, es decir, la vuelta a casa por año nuevo. ¡Qué horror!

Montar en el tren fue una batalla a vida o muerte, yo gané un par de golpes y procuré que no me tiraran al suelo, os lo digo en serio, a vida o muerte.

Pero ahora sí que sí, lo habíamos conseguido, sólo había que descansar, sentarse en el tren ( o al menos yo, porque nuestro querido Afura se tiró casi 5 horas de pie) y esperar a que dijeran por megafonía: “Próxima estación, Shenyang Norte”.

Home Sweet Home 😉

Hasta otra amigos.