Comienzo del curso

Después de una larga temporada vacacional china, que casi nos hace volvernos locos, este lunes pasado empezamos las clases. Al contrario de lo que nos paso en Hohhot, en está universidad si teníamos que hacer un examen de nivel para ver en que clase nos ponían. Unos quince días antes del examen y en vistas de que estábamos usando el chino escrito más bien poco, decidimos comprarnos un par de libros de texto y repasar un poco. Por cierto, los libros (estos) están bastante bien. Preparados para el asunto solo nos quedaba la nada fácil tarea de madrugar el día del examen después de varias semanas levantándonos cuando tocaba comer.

Llegamos al examen con unas ojeras tamaño XXL y allí nos encontramos más guiris (entiéndase no asiáticos) que en un año entero en Hohhot. La prueba consistía en una prueba escrita y una oral (no preocuparse, no contenía sexo). Al acabar la prueba oral te orientaban sobre en que clase podrías encajar siempre en función de como te hubiera salido el escrito. En nuestro caso nos dijeron que encajaríamos en un nivel B o C (bueno, a Ipae la dijeron B y a mi B/C pero como escribo el post yo no queda bien contar que ella es más lista).

Aquí toca poner un poco de perspectiva. En Hohhot los cursos se dividían en 4 grupos de dos semestres (iniciante, bajo medio y alto). Es decir, consideran que necesitas 4 años para llegar al nivel superior. Si lo divides en 8 semestres nosotros el segundo lo pasamos estudiando asignaturas del 2 y el 3 (además de guapos somos listos). La división en Shenyang es algo diferente, aquí las clases van del A (más alto) al F (más bajo). Teniendo en cuenta esto, el que nos sugiriesen ir a la clase B era un flipe ya que suponía un salto de un par de años. Por suerte aun quedaba que corrigiesen nuestro examen escrito y vieran que eso del B nos iba un poco grande. A las 4 de la tarde de ese día, hora a la que colgaban los resultados, nos plantamos a ver que letra nos tocaba. Después de rebuscar y rebuscar nuestros nombres terminamos encontrando esto:

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Los dos últimos nombres, 悟空 y 伊莎贝拉, son los nuestros. Por alguna razón que nadie entiende el examen escrito, del cual reconozco que alguna pregunta la respondí tirando un dado de 6, lo habíamos clavado. Todo esto lo cuento porque

a) Me mola vacilar que no veas.
b) Explica porque nuestras clases son como son.
c) Explica porque nuestros compañeros son como son.

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La primera novedad que hemos tenido de cara a las clases es que salvo la clase de 口语 (speaking) el resto son nuevas. Tenemos 精读 (lectura intensiva), 视听说 (ver pelis y similar), 写作 (escritura), 中国文化 (cultura china) y 报刊 (leer periódicos). La segunda es que el nivel de atención que requieren las asignaturas es infinito, basta desconectar un minuto para que cuando vuelvas al mundo terrenal no tengas ni idea de sobre que leñes versa la clase. En todas las clases somos de la parte low-cost del grupo pero la de cultura china ya es surrealista. Que usen vocabulario raro en alguna asignatura te descoloca pero que te pregunten el nombre de no se que poeta o que en que dinastía reinaba el rey pepito os podéis imaginar que está a años luz de nuestro conocimientos. Por cierto, hablando de vocabulario, la asignatura de leer periódicos tiene un vocabulario la mar de diver

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Algunas de las palabras ya no me las se ni en ingles…

Si el nivel de las clases es incomparable al que teníamos en Hohhot lo de los compañeros ya es de traca. Nuestra clase la forman

> Unos 5 coreanos + 4 japoneses que llevan de media 3 años estudiando chino. Además 1 año de estudio coreano o japones equivale a 3 años españoles por lo menos .
> Dos mongolas y un lituano becados que es el segundo año que hacen el curso del A (wtf?).
> Un coreano que hizo la escuela primaria y secundaria aquí y que no le vale con hablar chino sino que además lo hace con acento.
> Una china. Sí, una china. Una chica que sus dos padres son chinos pero que nació (o se fue recién nacida, no lo tengo muy claro) en Ucrania y paso 12 años allí.
> Una vietnamita que además del curso de lengua se esta haciendo la carrera de comercio en chino.
> Un camboyano que no se cuanto lleva aprendiendo chino pero te cagas patas abajo del nivel que tiene.
> Una búlgara con de 21 añitos que no le vale con hablar bulgaro, ingles, chino y ruso que también estudio 4 años español (menos mal que este le habla regulero). Además estudia la carrera de sinología (debe ser que en Bulgaria existe).
> Otro coreano que estudia cultura china. Así pasa que cuando la profesora pregunta por un poeta el tipo se sabe los poemas. Un alucine.
> Un par de rusas que vienen y van.

Ahora las dos preguntas obvias son “¿que coñes hace la mitad de esa gente estudiando chino?” y ¿que coñes hacéis vosotros entre ese elenco de artistas?”. Sintiéndolo mucho, no tengo respuestas para ninguna de las dos. Yo lo único que se es que el miércoles tuvimos una discusión sobre las maneras en las que podías contraer sida y era como ver crónicas marcianas en sus últimos días.

Eso sí, nosotros de espectadores.

En el siguiente post contaremos nuestra experiencia en un KTV con coreanos. Aguanten sin nosotros!

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¿Como se llega aquí?

Puede parecer fácil pero, para llegar aquí legalmente, hace falta algo más que un billete de vuelo y una voluntad a prueba de bombas.  Nuestro objetivo era estar aquí, como minimísimo, un año así que había dos maneras de hacerlo:

a) Con visado de turistas. Esta opción tiene el problema de que solamente es valida para tres meses. Hay una triquiñuela que encontramos en los foros que consiste en salir del país a uno cercano (en nuestro caso el candidato era Mongolia) de turista, irte a la embajada pertinente en ese país y gestionarte otro visado de turista por otros 3 meses. Esta opción además de ser un coñazo, supone un desembolso en visados poco despreciable.

b) Con visado de estudiante. Esta fue nuestra opción y, visto en perspectiva, menos mal que contamos con muchísima ayuda.

Para empezar hay que contactar con la universidad.  Esto que parece una tontería, ya en nuestro caso generó problemas. Nuestro “college” tiene el curioso sentido del humor de poner una dirección de email que no funciona y un teléfono en inglés donde nadie habla inglés. En ese momento crítico apareció en nuestras vidas en personaje de “El Murciano”.

El Murciano, al que dedicaremos un post más adelante, es un tipo de Murcia (sorpresa!!) que, junto con su hermana, llevaba casi 6 años viviendo en Hohhot. Os podéis hacer a la idea de que la potra que teníamos, al acabar de conocerle, rozaba lo increíble.

Volviendo a los tramites, El Murciano que además estudiaba en esa universidad nos hizo de puente para poder entrar en contacto con ellos. Primera cosa conseguida. Ahora ¿qué se necesita de la universidad ? Se necesita una carta de invitación que justifique que estás allí estudiando para que puedan expedirte el visado ¿Como se consigue? Pues rezando mucho, dando muchos paseos y sacrificando una virgen al dios adecuado. Bueno, igual no tanto pero te piden todas estas cosas:

– Fotocopias de pasaportes, títulos, notas …

– Certificado de penales sellado por el Ministerio de Exteriores.

– Examen médico.

– Formulario de ingreso en la universidad.

Lo primero fácil. Lo segundo es irte al Ministerio de Justicia y que vean que estás limpio y después pegarte otro paseo al de Exteriores para que “validen” el certificado para el país determinado. El tercero es un examen con el que te caen no menos de 3 paseos por clínicas, haciéndote análisis de venéreas, electros, radiografías de pecho y otras tantas pruebas. Nosotros lo hicimos por seguro privado y fue todo en una semana pero, tengo entendido que, si lo haces por la seguridad social te puede costar tranquilamente un par de meses (eso si consigues que te las hagan).  El último es un formulario que, comparado con lo anterior, es moco de pavo.

Finalizado todo ese proceso te mandan dos documentos. Uno es la carta de invitación y otro es un formulario raro que también necesitan en la embajada. Ahora tocaba el visado. Este lo puedes hacer de manera bastante a ágil aquí. Rellenas más formularios, te presentas en las oficinas con tus dos toneladas de papeles, pagas 60 euros y voila! ya eres un futuro estudiante de chino. Solo te queda esperar al día del vuelo y no morir de los nervios antes ;).

Con este post a más de uno comprenderá nuestro estado de estrés de los últimos meses (sumar al curro y la tesis/carrera todo este tinglado es de premio). A partir del siguiente post ya empezaremos a hablar de como está siendo nuestra experiencia en este país de personajes de ojos rasgados. Eso y a poner fotos que ya va tocando!!!

Hasta pronto!

El primer paso

Enero de 2011: algo nos hace reaccionar, por nuestras cabezas ronda la idea de abandonar el país. Tenemos conocidos y amigos que ya no están en España, se han ido fuera a estudiar o trabajar y les va bien. “Nosotros somos de esos, no tenemos miedo a lo desconocido”, pensamos.”¿Por qué no nos vamos también? Y así es cómo comenzó todo…

Nos pasábamos días enteros mirando becas, trabajos fuera…hasta que nos decidimos por una: Beca del Gobierno Chino. Había que diferenciarse del resto, marcar un antes y un después en nuestras carreras y qué mejor que en China, un país en plena expansión y con un poder económico cada vez más grande. La idea era buena, ahora sólo teníamos que esperar.

Como os podréis imaginar, no nos concedieron la beca (cuando en la lista de becados hay alguien que tiene nombre chino…algo huele a chamusquina XD), así que había que buscar un Plan B. Seguir los pasos adecuados para que todo saliera bien, marcarnos unas fechas y elegir una ciudad.

¿Dónde?  Hohhot, a la tierra del hielo y el fuego… Febrero era un buen momento, dejaríamos todo arreglado en España y vendríamos a China con más ganas que nunca de empezar una nueva vida. Ahora que nadie nos oye, creo que no meditamos bien la fecha, ¿a quién se le ocurre irse a una ciudad con mínimas de -30º? Es de locos!!! ¿no? Umhhh…y febrero como uno de los meses más fríos! Uff! 😉

La mayoría, sino todos, os preguntaréis por qué hemos elegido esta ciudad y no Beijing, Shanghai o cualquier otra más cosmopolita, pero supongo que el conocer alguien aquí, contar con su ayuda, tener ya referencias de la ciudad y más en un país como este, son razones más que contundentes para elegirla. Si a eso le sumas que la posibilidad de hablar inglés es nula y la velocidad con que tienes que aprender chino es diez veces más que en ciudades con más extranjeros rondando, hacen que todo lo que “necesitábamos” estuviese aquí.

Los siguientes pasos del camino fueron viniendo poco a poco: contacto con la Universidad, papeleos, visado…momentos tensos y momentos de alegría, pero sobre todo mucha ilusión y nervios en cada día importante.

Recuerdo varios días D (díasdeestoynerviosaquetemueres):

– El día que se lo dijimos a mi familia.

– El día en que esperábamos la carta de invitación de la universidad. No entendíamos nada, todo estaba en chino pero nos daba igual, la sensación fue muy guay.

– El día que fuimos a hacer el visado. Tela marinera la de papeles que hay que presentar.

– El día en que se lo dijimos a nuestros jefes. Nervios a tope.

– El día antes del vuelo.

– El día del vuelo…

Y así podría estar días enteros 😉

Como todas las grandes decisiones, ésta ha sido pensada, reflexionada y meditada para que no se nos escapara ningún detalle y todo saliera bien. Fueron meses de atar cabos, contactar con gente, calcular, ahorrar y, sobre todo, intentar aprender todo el chino posible.

El chino es un idioma que… ¡telita con el chino jajaja! No es suficiente con que su lengua sea tonal y haya que pronunciar las sílabas de de acuerdo con su tono, porque sino significa una cosa totalmente diferente, sino que además la escritura es a base de palitos y trazos donde un “palito” mal puesto puede ocasionar que te estés cagando en el de enfrente. Todo un desafío, amigos!

Y creo que a nosotros los desafíos nos gustan, no parar de estudiar nunca, aprender chino, irnos a vivir al otro lado del mundo…sí, creo que va en la personalidad de cada uno y…nada, aquí estamos, haciendo memoria de cómo, cuándo y por qué, decidimos volar de Madrid a Pekín e instalarnos en una ciudad, un poco más al norte, llamada Hohhot.

Hasta la próxima entrada, espero que la hayáis disfrutado.

Besos a todos y a todas :=)

你们好!

千里之行﹐始於足下

(Un viaje de  mil millas comienza con un solo paso. Lao Tse)

Como toda buena historia esta empieza gracias a un “¿Que pasaría si…?”. Bueno, quizá no todas las buenas historias empiecen así. Muchas empiezan por un “A que no hay huevos!”  o un ” Marica el que no…” pero, dado que esta historia la protagonizan un ser de cada sexo, estas opciones quedaban descartadas. La historia que vamos a contar comienza con la pregunta “¿Que pasaría si resulta que no estamos donde debemos estar?”. Esta pregunta, generada por el choque probabilísticamente improbable de una partícula D (de Duda) y una persona, puede conllevar consecuencias de lo más variopintas. En nuestro caso, cayó rodando por la montaña de nuestras conciencias y fue arrastrando a su paso una tonelada más de dudas y preguntas. La consecuencia fue que al final de un largo proceso de meditación llegamos a una meta respuesta : ” No me voy a sentar a esperar la respuesta”.  A partir de ahí se abre la caja de Pandora y empieza un periodo de especulación, miedos y sueños. El conjunto de los tres nos llevó a Ipae (derivado de pasar Isabel al chino y luego de vuelta al cristiano) y a mi a girar el mapa mundi y poner un dedo en el que sería nuestro hogar durante los próximos X meses. A saber:

Aquí nos vamos!

La X se despeja de una ecuación, lo suficientemente compleja, como para que no podamos descifrarla a día de hoy.

Este blog estará dedicado a contar las aventuras y desventuras de un país, como poco, curioso.  Esperemos que lo disfrutéis tanto como nosotros.

Se abre la veda!

Nos vamos!