Emperadores por un día

Lo malo de tener unos compañeros de clase majos es que terminas haciendo migas con ellos. Y todo el que haya pasado por eso sabe que, según un esquema starwarsiano, antes o después pasa que las migas llevan a la amistad, la amistad a las reuniones sociales y las reuniones sociales a que te líen alguna. En nuestro caso esto se manifestó hace un par de días cuando, comiendo en un hotpot con los compañeros, tuvimos la siguiente conversación:

Compañero 1 -> Oye, ¿vosotros estáis casados?
Ipae -> No, no tenemos necesidad aún.
Compañero 2 -> ¿Y os casaréis en China?
Yo -> Si claro, y estáis todos invitados (ironía)
Compañero 3 -> Genial, pues podemos fingir que os hacemos una boda nosotros.
Yo -> O mejor dos (¿No habéis pillado la ironía?)
Compañero 2 -> Si, y podemos hacerlo en el Gugong (palacio imperial) este viernes.
Ipae -> (A mi) Oye, esto lo estarán diciendo de coña ¿no?
Yo -> (A Ipae) Empiezo a dudarlo.
Compañero 1 -> Estupendo, y les vestimos como emperadores que son 20元 cada uno.
Yo -> Esto…chavales….

Y en ese momento llegó el punto de no retorno en el que sabes que da igual lo que se diga, estás vendido. Ese viernes (uséase hoy) a las 11 estábamos en la universidad tomando el autobús de camino a nuestro casamiento.

El Gugong (故宫, Palacio imperial) es uno de los tantos palacios imperiales que tiene China y que, en resumen, es el hermano pequeño del que hay en Pekin (si no habéis ido ya sabéis lo que os toca). A los 10 minutos de entrar estos cabrones nuestro compañeros buscaron donde se podían alquilar los disfraces de emperadores y nos toco hacer el show. Ante cualquier tribunal diré que en las fotos que pongo a continuación estaba bajo los efectos de las drogas XD.

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Ser guiri en China hace que la gente se gire en la calle cuando pasas a su lado. Tener carácter abierto (véase español estandar) hace que flipen bastante. Vestirte de emperador y hacer performance de boda te catapulta directamente al estrellado. En el cuarto de hora que estuvimos disfrazados estimo que nos hicieron entre 15 millones y 2-veces-infinito de fotos. Hubo un momento que había tanta gente haciendonos fotos que les tuve que soltar “¿Todos vosotros sois compañeros míos de clase? Porque llevamos ya unas semanas y aún no os he visto”. El efecto fue que se descojonaron vivos pero no dejaron de hacernos fotos.

Y así señores es como tuve mi primera boda. Y yo que pensaba que lo haría disfrazado de hawaiano…

P.D. El collar iba con el disfraz, a mi que me registren.

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La importancia de ser guiris.

En la semana (aprox.) que vivimos en el hotel, hasta que conseguimos casa, nuestra vida consistía en ver que nos deparaban los acontecimientos ya que, por aquel entonces, no sabíamos movernos mucho y vivíamos dependientes de nuestros compis chinos. Esto puede parecer que implica aburrimiento o falta de anécdotas pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que, siendo extranjeros, puedes dormir tranquilo (o no) sabiendo que algo te va a pasar al día siguiente merecedero de ser contado.  Aquí van dos cenas anecdóticas que nos ocurrieron esos días.

La primera fue un día que, como prácticamente todos esa semana, nos llamaron nuestros amigos chinos para ir a cenar. Nos dijeron que venía un primo suyo desde Nanjing, cosa que no era rara ya que casi todos los días venía alguien nuevo para comer con los laowais (guiris en chino). La cosa empezó a salirse de lo común cuando llegamos al restaurante. Lejos de ser el típico restaurante de aquí (es decir, con más mierda que el rabo de una vaca) este tenía pinta de ser bastante más pijo. Desde los camareros/recepcionistas hasta la decoración eran de un nivel unos cuantos millones de escalones por encima de lo acostumbrado.  Cuando trajeron la comida (antes de que llegara nadie más, de hecho) terminamos de confirmar que no era un sitio estandar.


Al rato apareció el primo y un amigo que, a pesar de no hablar ni papa de ingles, eran unos tíos muy majetes. El tipo resulto ser un físico que al acabar empezó a currar en inspección de edificios y ahora , a sus 35 años, era socio en una empresa de construcción que hacía desde rascacielos a aeropuertos (ahí es ná). En la mesa faltaban aun un par de sillas por llenar y nos comía la curiosidad de saber quien las ocuparía.  Era curioso que solo nos hubieran dicho que comíamos con su primo (y un amigo) y luego faltaran otras dos personas. No pasaron ni 10 minutos cuando llegó un hombre con cara simpática y una chica (su hija) que era del molde “pija de alta alcurnia”. Del tipo de pija que coge las copas con el meñique levantado. La cena empezó y pronto se notaba que el último hombre en llegar era alguien importante. Principalmente porque, cuando un socio de una empresa constructora que además tiene 5 casas y 10 coches te habla como si fueras Dios, es que como mínimo, eres Dios. La curiosidad mató al gato y terminamos preguntando quien era. La respuesta clarificó todo: era un antiguo profesor de matemáticas de universidad que ahora era…senador!!!!. Ahí lo llevas, estábamos cenando con un senador por el simple hecho de no tener los ojos achinados. Para mayor deleite para mí tenía en la misma mesa a un físico y un matemático que eran los putos jefes y que encima les  impresionaba que yo estuviera haciendo un doctorado.

La segunda cena fue también anecdótica pero esta vez por diferentes razones. De nuevo cenábamos con su primo que, como le habíamos parecido majos, nos invitaba a una cena-reunión de amigos. La cena tenía a amigos y compañeros de trabajo de Hohhot, Beijing, Nanjing…y nosotros. El sitio en sí era una pasada. Un restaurante mongol con un teatro dentro en el que, deducíamos, se podían ver espectáculos mientras se cenabas.

Deducimos porque nosotros estábamos en una sala privada en una mesa redonda como para unas 15 personas. Aparte de la cena, que tenía desde té mongol con leche y carne hasta frutas que no están en los libros españoles, lo anecdótico fue de la mano de las ceremonias con 蒙古王 (Mongu Wang/ Rey Mongol). Mongu Wang es un licor blanco con más grados que el sol y que aquí se lo beben como agua. Esto, sumado a la Jihad internacionalmente conocida de “Emborrachemos al extranjero!!!” hacen que, a veces, no sea tan recomendable ser guiri. Yo, que no bebo nada más alcohólico que la Coca Cola, perdí la cuenta de las veces que brindé. Para poner broche a la noche (y a los brindis) asistimos a la que bautizamos como “Ceremonia de chuzarse todo el mundo (al estilo mongol)”. Esta ceremonia consiste en poner a un grupo vestidos de mongoles auténticos cantando canciones mongolas (o como lo llamamos en España, gritar) y al final de cada canción le encasquetan una copa de Mongu Wang a un afortunado (y lo repiten 3 veces por victima)

La ceremonia se repite entre todos los presentes. El repertorio de las canciones se mueven entre “Gritos sobre caballos” y “Gritos sobre praderas” destacando “Gritos sobre cabras”. Al final, como buenos guiris, nos toco ser victimas de la ceremonia.

El hombre del final quiso fusionar nuestra amistad bebiéndonos medio mega-chupito cada uno. La cena acabó con muchos abrazos a los extranjeros (que como se bebían los chupitos ya eran como de la familia) y muchas invitaciones a diversas ciudades de China.

Tocara visitarles a todos cuando llegue el buen tiempo!!

En el siguiente post contamos como conseguimos casa. Palabrita del niño Jesus!!!

¿Como se llega aquí?

Puede parecer fácil pero, para llegar aquí legalmente, hace falta algo más que un billete de vuelo y una voluntad a prueba de bombas.  Nuestro objetivo era estar aquí, como minimísimo, un año así que había dos maneras de hacerlo:

a) Con visado de turistas. Esta opción tiene el problema de que solamente es valida para tres meses. Hay una triquiñuela que encontramos en los foros que consiste en salir del país a uno cercano (en nuestro caso el candidato era Mongolia) de turista, irte a la embajada pertinente en ese país y gestionarte otro visado de turista por otros 3 meses. Esta opción además de ser un coñazo, supone un desembolso en visados poco despreciable.

b) Con visado de estudiante. Esta fue nuestra opción y, visto en perspectiva, menos mal que contamos con muchísima ayuda.

Para empezar hay que contactar con la universidad.  Esto que parece una tontería, ya en nuestro caso generó problemas. Nuestro “college” tiene el curioso sentido del humor de poner una dirección de email que no funciona y un teléfono en inglés donde nadie habla inglés. En ese momento crítico apareció en nuestras vidas en personaje de “El Murciano”.

El Murciano, al que dedicaremos un post más adelante, es un tipo de Murcia (sorpresa!!) que, junto con su hermana, llevaba casi 6 años viviendo en Hohhot. Os podéis hacer a la idea de que la potra que teníamos, al acabar de conocerle, rozaba lo increíble.

Volviendo a los tramites, El Murciano que además estudiaba en esa universidad nos hizo de puente para poder entrar en contacto con ellos. Primera cosa conseguida. Ahora ¿qué se necesita de la universidad ? Se necesita una carta de invitación que justifique que estás allí estudiando para que puedan expedirte el visado ¿Como se consigue? Pues rezando mucho, dando muchos paseos y sacrificando una virgen al dios adecuado. Bueno, igual no tanto pero te piden todas estas cosas:

– Fotocopias de pasaportes, títulos, notas …

– Certificado de penales sellado por el Ministerio de Exteriores.

– Examen médico.

– Formulario de ingreso en la universidad.

Lo primero fácil. Lo segundo es irte al Ministerio de Justicia y que vean que estás limpio y después pegarte otro paseo al de Exteriores para que “validen” el certificado para el país determinado. El tercero es un examen con el que te caen no menos de 3 paseos por clínicas, haciéndote análisis de venéreas, electros, radiografías de pecho y otras tantas pruebas. Nosotros lo hicimos por seguro privado y fue todo en una semana pero, tengo entendido que, si lo haces por la seguridad social te puede costar tranquilamente un par de meses (eso si consigues que te las hagan).  El último es un formulario que, comparado con lo anterior, es moco de pavo.

Finalizado todo ese proceso te mandan dos documentos. Uno es la carta de invitación y otro es un formulario raro que también necesitan en la embajada. Ahora tocaba el visado. Este lo puedes hacer de manera bastante a ágil aquí. Rellenas más formularios, te presentas en las oficinas con tus dos toneladas de papeles, pagas 60 euros y voila! ya eres un futuro estudiante de chino. Solo te queda esperar al día del vuelo y no morir de los nervios antes ;).

Con este post a más de uno comprenderá nuestro estado de estrés de los últimos meses (sumar al curro y la tesis/carrera todo este tinglado es de premio). A partir del siguiente post ya empezaremos a hablar de como está siendo nuestra experiencia en este país de personajes de ojos rasgados. Eso y a poner fotos que ya va tocando!!!

Hasta pronto!

El primer paso

Enero de 2011: algo nos hace reaccionar, por nuestras cabezas ronda la idea de abandonar el país. Tenemos conocidos y amigos que ya no están en España, se han ido fuera a estudiar o trabajar y les va bien. “Nosotros somos de esos, no tenemos miedo a lo desconocido”, pensamos.”¿Por qué no nos vamos también? Y así es cómo comenzó todo…

Nos pasábamos días enteros mirando becas, trabajos fuera…hasta que nos decidimos por una: Beca del Gobierno Chino. Había que diferenciarse del resto, marcar un antes y un después en nuestras carreras y qué mejor que en China, un país en plena expansión y con un poder económico cada vez más grande. La idea era buena, ahora sólo teníamos que esperar.

Como os podréis imaginar, no nos concedieron la beca (cuando en la lista de becados hay alguien que tiene nombre chino…algo huele a chamusquina XD), así que había que buscar un Plan B. Seguir los pasos adecuados para que todo saliera bien, marcarnos unas fechas y elegir una ciudad.

¿Dónde?  Hohhot, a la tierra del hielo y el fuego… Febrero era un buen momento, dejaríamos todo arreglado en España y vendríamos a China con más ganas que nunca de empezar una nueva vida. Ahora que nadie nos oye, creo que no meditamos bien la fecha, ¿a quién se le ocurre irse a una ciudad con mínimas de -30º? Es de locos!!! ¿no? Umhhh…y febrero como uno de los meses más fríos! Uff! 😉

La mayoría, sino todos, os preguntaréis por qué hemos elegido esta ciudad y no Beijing, Shanghai o cualquier otra más cosmopolita, pero supongo que el conocer alguien aquí, contar con su ayuda, tener ya referencias de la ciudad y más en un país como este, son razones más que contundentes para elegirla. Si a eso le sumas que la posibilidad de hablar inglés es nula y la velocidad con que tienes que aprender chino es diez veces más que en ciudades con más extranjeros rondando, hacen que todo lo que “necesitábamos” estuviese aquí.

Los siguientes pasos del camino fueron viniendo poco a poco: contacto con la Universidad, papeleos, visado…momentos tensos y momentos de alegría, pero sobre todo mucha ilusión y nervios en cada día importante.

Recuerdo varios días D (díasdeestoynerviosaquetemueres):

– El día que se lo dijimos a mi familia.

– El día en que esperábamos la carta de invitación de la universidad. No entendíamos nada, todo estaba en chino pero nos daba igual, la sensación fue muy guay.

– El día que fuimos a hacer el visado. Tela marinera la de papeles que hay que presentar.

– El día en que se lo dijimos a nuestros jefes. Nervios a tope.

– El día antes del vuelo.

– El día del vuelo…

Y así podría estar días enteros 😉

Como todas las grandes decisiones, ésta ha sido pensada, reflexionada y meditada para que no se nos escapara ningún detalle y todo saliera bien. Fueron meses de atar cabos, contactar con gente, calcular, ahorrar y, sobre todo, intentar aprender todo el chino posible.

El chino es un idioma que… ¡telita con el chino jajaja! No es suficiente con que su lengua sea tonal y haya que pronunciar las sílabas de de acuerdo con su tono, porque sino significa una cosa totalmente diferente, sino que además la escritura es a base de palitos y trazos donde un “palito” mal puesto puede ocasionar que te estés cagando en el de enfrente. Todo un desafío, amigos!

Y creo que a nosotros los desafíos nos gustan, no parar de estudiar nunca, aprender chino, irnos a vivir al otro lado del mundo…sí, creo que va en la personalidad de cada uno y…nada, aquí estamos, haciendo memoria de cómo, cuándo y por qué, decidimos volar de Madrid a Pekín e instalarnos en una ciudad, un poco más al norte, llamada Hohhot.

Hasta la próxima entrada, espero que la hayáis disfrutado.

Besos a todos y a todas :=)

你们好!

千里之行﹐始於足下

(Un viaje de  mil millas comienza con un solo paso. Lao Tse)

Como toda buena historia esta empieza gracias a un “¿Que pasaría si…?”. Bueno, quizá no todas las buenas historias empiecen así. Muchas empiezan por un “A que no hay huevos!”  o un ” Marica el que no…” pero, dado que esta historia la protagonizan un ser de cada sexo, estas opciones quedaban descartadas. La historia que vamos a contar comienza con la pregunta “¿Que pasaría si resulta que no estamos donde debemos estar?”. Esta pregunta, generada por el choque probabilísticamente improbable de una partícula D (de Duda) y una persona, puede conllevar consecuencias de lo más variopintas. En nuestro caso, cayó rodando por la montaña de nuestras conciencias y fue arrastrando a su paso una tonelada más de dudas y preguntas. La consecuencia fue que al final de un largo proceso de meditación llegamos a una meta respuesta : ” No me voy a sentar a esperar la respuesta”.  A partir de ahí se abre la caja de Pandora y empieza un periodo de especulación, miedos y sueños. El conjunto de los tres nos llevó a Ipae (derivado de pasar Isabel al chino y luego de vuelta al cristiano) y a mi a girar el mapa mundi y poner un dedo en el que sería nuestro hogar durante los próximos X meses. A saber:

Aquí nos vamos!

La X se despeja de una ecuación, lo suficientemente compleja, como para que no podamos descifrarla a día de hoy.

Este blog estará dedicado a contar las aventuras y desventuras de un país, como poco, curioso.  Esperemos que lo disfrutéis tanto como nosotros.

Se abre la veda!

Nos vamos!