La semana de oro o como morir bajo una marea de chinos : Asedio a los guerreros

(Warning! Soy un tío altruista donde los haya así que decidí donar mi móvil a algún chino en Pingyao el último día de vacaciones. Desgraciadamente iba con prácticamente todas las fotos con lo que me tocará improvisar.)

Seguíamos en la Golden Week y lo siguiente que tocaba iba a traer emociones fuertes: Los Guerreros de Xian. En 2010 yo ya los había visitado y me parecieron una inmensa mierda decepcionaron un poco. Sin embargo ahora, además de que Ipae no los había visto, tenía la oportunidad de saber si mi opinión era correcta o solo se debía a las circunstancias particulares de esa vez anterior.

Lo primero que hicimos para enmendar errores pasados fue evitar todo tipo de agencias. Como ya eramos capaces de decir “como se va a los guerreros en bus” nos sentíamos envalentonados. De hecho, no hace falta para nada ya que google te lo dice rápido y un mapa y piernas hace el resto. Por si sois vagos ya os digo yo que el autobús que os lleva a allí está en el parking de la estación de autobuses/trenes (están juntas). Aquí el mapa

Estación de trenes

Lo que he puesto es la ruta que ahí desde la estación de trenes (B) hasta el resultado que da google al poner “xian train station” (A). Para que veáis las risas que te puedes pasar si haces caso ciego a los mapas que te sopla internet. El número cuando fuimos nosotros era el 306 pero seguramente lo cambien de cuando en cuando. No preocuparse, una vez que estáis allí se reconoce el autobús por ser el que tiene una cola de espera que hace parecer a la de la Bruja de Oro en navidad una mariconada. También ayuda que hay carteles grandotes con “TERRACOTA WARRIORS!” o en su defecto “兵马俑” que viene siendo el nombre en chino.

Llegamos entorno a las 9 de la mañana y nada más ver nuestra cara de guiris ya había mil chinos diciendo que nos ofrecían llevarnos en taxi por la descojonante cantidad de 600元. No se a cuanto se le podrá bajar porque ni me moleste en regatearle pero deduzco que a 400元 por lo menos debería de bajar. Uno de los taxista en un alarde de rabia por verse incapaz de convencernos nos dijo “pues quedaros en la cola y esperad 3 horas!”. Por supuesto que esto era mentira, un chino te dirá que al final de la cola hay un dragón comehombres con tal de que le pagues. Al final solo fueron…2 horas XD.

El autobús te lleva en un rato largo (no me acuerdo mucho la verdad pero diría que una hora) vía una parada en las Termas de Huaqing. Las termas las ponen a caer de un burro en casi todos los foros así que pasamos olímpicamente de parar. Al llegar nos pimplamos lo más parecido a un kebab que hay por estas tierras (肉来摸) y nos metimos en el recinto de los guerreros.

La sensación que da ver el recinto de los Guerreros en la semana de oro es difícil de describir pero esta imagen da una idea

chinos a tope

A las chicas de las taquillas les volaban los dedos vendiendo los tickets así que incluso habiendo millones de chinos solo tuvimos que esperar unos 25 minutos para comprar las entradas. By the way, entradas que a día de hoy ya valen 150元. Supongo que al ritmo que suben los precios aquí en unos años saldrá más barato hacerte tu propio ejercito que ir a ver este. Colas, empujones, más colas y más empujones después ya estábamos en la zona de los pabellones donde se albergan los guerreros.

map-of-terra-cotta-warriors

Si no os queréis llevar una desilusión curiosa el orden para verlo es Sala 4 > Sala 2 > Sala 3 > Sala 1. En cualquiera de los casos yo os lo resumo rápido

Sala 4: Una mierda impresionante donde se ven cuatro piedras y hay más zona de merchandising que de exposición propiamente dicha.

Sala 3: Sala donde debe de haber 40 guerreros si llega y un carro de caballos que mola.

Sala 2: Esta sala tiene las figuras mejor conservadas. No solo porque conservan la forma sino porque además algunas conservan el color. Estas figuras están tan sumamente bien que las tienen tapadas. ¿Tapadas? Sí, tapadas, así que todo lo anterior te lo tienes que imaginar. Cuando llegas a esa sala solo ves un boquete en el suelo como el que ves en los parques cuando juegan los niños. Normalmente a estas alturas del viaje te estás acordando del emperador, de su ejercito y con especial cariño de su madre.

Sala 1: Este es el sitio que has visto en las fotos. Cuando ves una promoción o anuncio de los guerreros el 99.9% de las veces es una foto tomada desde la parte frontal de esta sala. Es tomada desde la parte frontal porque si lo hacen desde el lateral te das cuenta de que la mitad del recinto es un trozo de tierra donde no se ha excavado aún y que viendo el ritmo que me llevan (yo lo he visto con 2 años de diferencia) probablemente acaben cuando la tierra vuelva a ser una pangea. Con las fotos que os pongo a continuación (y que las voy a buscar en google por si cabe duda) os ahorro un dinero y un viaje largo que lo podéis dedicar a ver sitios muchísimo mejores de China. Para compensación económica mandadme un mensaje privado.

salvachina2

Xian_guerreros_terracota_detalle

xianguerreros

Y a todo esto…¿esto no iba de que había mucha gente? Pues si, la había. Y cuando digo que la había me refiero a que la HABíA. La entrada a cada sitio te llevaba una media hora más lo que gastaras dentro. En todos salvo en un caso: La Sala 1. En la Sala 1 la cola normal sería de aproximadamente hora y media. Lo de “cola normal” es a propósito ya que nos paso una cosa la mar de poco divertida. Habíamos visitado las Salas 4-3-2 y caminábamos desde esta última hacia la puerta principal de la Sala 1. Lo curioso es que muuuucho antes de llegar ya había una fila impresionante esperando. Pasados unos diez minutos habíamos avanzado lo suficiente como para que pudiéramos ver que pasaba: Se había formado una cola alternativa. Algo así como esto:

map-of-terra-cotta-warriors-alt

La fila principal estaba delimitada por un cordón, amen de policías de varios tipos y personal del ejercito. Todo eso dio igual cuando, no se sabe muy bien quien, debió de gritar “Libeeertaaaad” y cientos de chinos inspirados en Braveheart decidieron que una polla iban a esperar ellos tanto y las dos colas se fusionaron llevando a la mayor acumulación de personas por metro cuadrado que he vivido hasta el momento (y creedme…eso es mucho). Baste decir que Ipae estuvo a poco de caer redonda sin respiración si no fuera porque un policía nos vio y nos arrastro hasta la entrada de la sala. Ya con aire en los pulmones nos dimos el paseo protocolario dentro de la sala mientras Ipae me iba escuchando decir “vaya puta mierda, vaya puta mierda”.

Había sido doloroso pero al final habíamos desbloqueado el logro “Ver Guerreros” que era algo que tocaba hacer. Solo restaba volver a casa que tenía que ser fácil ¿no? Wooooong! Error! Nada más decidir volver empezó a llover. Eso normalmente es bueno porque dispersa a los chinos, salvo que todos decidan gracias a la lluvia irse también. Resumiendo rápido estuvimos otra hora y media de cola para subir al autobús. Además para amenizar la espera teníamos cada 15 minutos alguien que misteriosamente aparecía delante y al que había que había que explicar que si no desaparecía cagando ostias las iba a recibir (lo de cada 15 minutos es probable que sea un redondeo a la baja). Medio muertos del cansancio nos subimos al autobús al que solo dejaban subir el número de pasajeros que podían sentarse (toooma un autobús sin estar a reventar!). Habían pasado 15 minutos montados cuando nos acurrucamos con cara de felicidad sabiendo que volvíamos a casa (véase, hotel) y, de repente, pasó…

Imaginaos un autobús en un atasco. Sumadle una lluvia de intensidad media-alta. Sumadle que ya ha anochecido y que hace fresquete. Rodead a ese autobús, que coño rodead toda la carretera de todas las personas que podáis imaginar desesperadas por volver a sus hogares, hoteles o similar. Ahora abrid las puertas del autobús. Yo no tengo porque imaginarlo, yo puedo recordarlo. De hecho recuerdo oír el ruido que hace el autobús antes de abrir las puertas (ese psssss que parece que suelta presión), abrir los ojos con incredulidad y ver esto.

ataque20zombie

Un segundo después algo me golpeo en la cara y el autobús había dejado de ser un lugar apacible para ser una lata de carne. Si alguna vez habéis abierto una lata de magro de cerdo la sensación era como estar en una de esas. Lo que me golpeo la cara resulto ser esto:

SAMSUNG

Así que por lo menos el susto me valió un termo. El trayecto no trajo nada remarcable más allá de las millones de horas que pasamos en él.

De la estación directicos a la cama que al día siguiente tocaba más zafarrancho de combate. No perdérselo!!

La semana de oro o como morir bajo una marea de chinos : Llegada a Xi’an

(Warning! Soy un tío altruista donde los haya así que decidí donar mi móvil a algún chino en Pingyao el último día de vacaciones. Desgraciadamente iba con prácticamente todas las fotos con lo que me tocará improvisar).

El día 1 de Octubre es el Día Nacional de China. Conmemora la fundación del país allá por el 1949. Como son así los chinorris de patrios pues lejos de dedicarle solo el día le dedican toda la semana. Esta semana, a la que llaman Semana de Oro (黄金周) es uno de los pocos periodos “largos” que tienen los chinos de vacaciones. Nosotros que somos así de viajeros decidimos bajarnos unos cientos de kilómetros al sur y visitar dos ciudades amuralladas: Xi’an (西安) y Pingyao (平遥). El problema es que, además de nosotros, esa misma idea la habían tenido tropocientos millones de chinos.

La Semana de Oro china tiene en común con la del Corte Ingles, además del nombre, que hay gente por todos lados. Nosotros estuvimos en Xi’an y Pingyao y estaba hasta la bandera pero un compañero francés estuvo en Zhuhai (珠海), Xiamen (厦门) y Guangzhou (广州) y más de lo mismo. Gente que nos encontramos que venía desde Pekin contaban historias similares. La señal que tuvimos para saber que estas vacaciones iban a ser moviditas fue a la hora de coger los billetes de avión. Los cogimos con 3 semanas de antelación y aún así los precios subían por horas. La segunda fue a la hora de comprar los billetes de tren que nos llevarían de Xi’an a Pingyao. El trayecto no es como para cogerse un taxi. No le dimos mucha importancia pero a 4 días de irnos a Xi’an, usease 7 de irnos a Pingyao tuve esta conversación con nuestra compi Hong Li:


A- Y el jueves vamos desde Xi’an a Pingyao
H- ¿Tenéis ya los billetes?
A- No, los compraremos allí.
H- Que dices!!!! Si seguro que ya no quedan!!!!

Waarning!!! ¿¿Cooomor??. Entramos en estado de shock y nos pusimos como locos a buscar trenes en internet. Tuvimos una potra muy sería y gracias a un amigo de Hong Li conseguimos dos de las tres camas que quedaban para el viaje nocturno. Otra vez por los pelos. El alojamiento también fue un hueso duro de roer ya que los del hostelling international en Xi’an estaban llenos y tuvimos que reservar en un hotel (este). Por suerte, para ser chino, la relación calidad precio no estaba del todo mal.

Llegó el día y tomamos el vuelo rumbo al sur (centro para China, sur para nosotros). El taxi a la ciudad te sale por unos 120元 así que nosotros que somos más chulos que un ocho decidimos ir en uno de los 6 shuttle. El primer percance al llegar surgió cuando queríamos preguntar a la señorita del mostrados cual era el mejor shuttle para nosotros. Un problema muy chungo que tiene el chino cuando quieres reservar cosas por internet en paginas no chinas es que los nombres generalmente vienen “a la inglesa” o directamente en pinyin. Esto ayuda a que el que no sabe chino no flipe con los simbolitos pero dificulta mucho cuando un chino quiere enterarse de a donde vas. En nuestro caso significó que la chica confundio dos veces nuestro hotel con este. Por suerte, nuestro hotel nos había mandado también la dirección (en ingles otra vez…) y un miniminiminimapa de donde estaba. Finalmente con el mapa en la mano preguntamos al conductor del autobús que nos habían indicado y nos confirmó que el sitio al que íbamos estaba a unos 4km de la última parada del autobús.

Nos montamos en al autobús y un buen rato después (véase hora y algo) llegamos a la última parada. En el siguiente mapa el punto A es el lugar donde nos dejó el autobús y el punto B el lugar donde nuestro mapa indicaba que estaba el hotel.

Mapa

Estando en la Golden Week el coger un taxi nos costo sangre, sudor, lagrimas y amenazas a chinos y al final lo único que conseguimos fue una motocarro de una mujer que decía que no tenía muy claro donde estaba ese sitio. Después de preguntar 50000 veces al final nos dejo en la calle y el numero donde tenía que estar nuestro hotel y donde no se veía más que un restaurante. Flipando un poco mucho entramos en este y preguntamos si, por un casual, era también hotel. La respuesta negativa hizo que nos hiciéramos cacota y saliéramos desesperados a recorrer la calle en busca de nuestro hotel perdido. 3 números más adelante encontramos un hotel/albergue donde, de nuevo, no era nuestro lugar. Sin embargo tuvimos la suerte de que el conserje era un tipo esférico la mar de majo que se las hizo para conseguir el numero de nuestro hotel y llamar diciendo “Oye, tengo unos guiris aquí que no tienen ni idea de como llegar a allí”. Una vez que tuvo claro donde era nos consiguió un taxi y nos puso rumbo a nuestro hotel. Por fin!!!!

La pregunta ahora es…¿para que coñes nos cuentas este tostón?. Aparte de porque no tengo fotos y algo tengo que contar, porque el taxista nos llevo a un lugar de lo más divertido. Desde que bajamos del autobús hasta coger el último taxi es probable que pasaran cerca de dos horas con las mochilas a cuestas y rozando la hambruna. Cuando llegamos al hotel nos dimos cuenta de que hay momentos en los que o te ríes o te tiras por un puente. En el siguiente mapa el punto A es el lugar donde nos dejó el autobús y el punto B el lugar donde realmente estaba el hotel.

Esto si que si

Después de tanta ironía nos reímos todo lo que podíamos haber llorado, nos fuimos a un KFC a cenar y acabamos el día viendo el show de las fuentes de la Pagado del Gran Ganso. Total, el hotel estaba al lado…

(Obviously, el vídeo no es mio).

En el próximo post contare como estuvimos a punto de morir por aplastamiento chino. Sed buenos!